Que no se diga tu nombre

Que no se diga tu nombre

Ahora estoy casi enganchada a tí, a regresar a romper esquemas, a quemar promesas, a endiosarte y nada más asi puedo vivir.

De repente, se fue la ciudad, se  fue la selva, llego la sierra…un hombre mi tipo, de la sierra andina, bello, claro, profundo, sensible, intenso, intenso….

Mi química se diluye en la cuanticidad de sus suspiros, sé que iremos al abismo, sé que lo dejaré de ver, sé que su trato es mi debilidad, vine a sentir, a vivir, no quisiera lastimar a nadie, sin embargo a veces, con mi sola presencia lo hago, ya que más me da? Ya perdí la cuenta de cuanto llevo sin dormir, de a cuantos hombres taché, de cuantas  veces he querido traerlo con el pensamiento hacia mis brazos. Los entiendo tanto. Y me desatiendo tanto…y me desentiendo tanto, también, me olvido de mi seguridad, de mi objetivo,  deshecho las clases de moral baratas, avisos sensatos, mi corazón necio, mi adicción al  reconocimiento…mi suspiro limeño de Villa Rica, admirador de mi Pancho Villa, de mi revolución, mi corazón esta hecho añicos en Napanga. Y me muero de  sueño y mañana me voy a Chile.

 

13 junio 2012 Miraflores, Lima, Perú.

Alicia Alvarez

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Published in: on 24 julio 2011 at 1:37 am  Dejar un comentario  

Preludio mítico de mi “adiós”

 

Preludio mítico de mi “adiós”


Te están tocando la puerta y gritando tu nombre, -despierta-…4 de la tarde….

Le estamos robando horas a la noche, ( una de las cosas más bellas que me has dicho desde que te conozco )  me dijiste cuando quería que durmieras para levantarte mañana…. tu mirada cristalina detiene las olas del mar, mientras tus besos llenan de sueños de marea mi boca y el olor a alcohol de tu cuerpo  y tus palabras “a las que no hay que tomar en serio…”, me impregnan de esa necesidad loca de no despegarme de tí….tu dejarte guiar hasta mi guarida, el confiar en que estás protegido y bien, el dejarte hablar todo lo que quieras, el saber que llegas como náufrago a mis brazos para decirme que te da miedo, que no entiendes,  que no sabes que hacer y te refugias en mis palabras que te abrazan el corazón para contener tu tristeza escondida, tus ganas de gritar, tu  querer amar y no poder, vérmelas de  frente con tu saboteador, dominarlo y sentir en la palma de mis manos tu piel abierta a mí…

Es la segunda vez que me dices que mi presencia en  tu vida y que  yo te quiera, es un gran regalo del  universo. ¿Sabes lo que siento cuando me dices esas cosas? ¿Sentirás lo mismo cuando lees o escuchas mis palabras? las tuyas son menos, pero más fuertes, más intensas…no sé, pero te quiero, por loco, por experimentar, por vivir, por estar contigo… por todo, porque quiero, porque  sí, al fin todo esta escrito, ¿ya qué?

Alicia Alvarez

20 de julio 2012

Published in: on 24 julio 2011 at 12:42 am  Dejar un comentario  

Estrógenos

 Estrógenos

La vida se mide en sensaciones

las horas pasan rodeándome suavemente

el tedio me coquetea

los párpados pesan con la vigilia

las manos inquietas escriben canciones

mi piel ya no te reclama, el tiempo la adormeció

la pasión conforma mis latidos

mi hueco me llena

mi olfato marino

cómo no sufrir cambios en esta estadía?

Mi mente vaga por los rincones de esas almas

Las respuestas son evidentes

La realidad ahora tiene corona…

Pero no hay estrógenos en Lima

Y la luna está en menguante.

Alicia Alvarez

10 de junio 2012

Published in: on 22 julio 2011 at 9:48 pm  Dejar un comentario  

Radio Perú

Radio Perú

Escucho salsa peruana…veo mi ropa tirada encima del baúl, una copa de vino a medias, mis joyas, el anillo de mamá. La cruz la llevo puesta, el  diablo puede venir, estoy lista.

“El  sabor y la locura” dice la canción,- Radio Nacional del Perú – dice el locutor al terminar, la primera vez que escucho el radio en Perú…

Estoy sola en esta cama azul, esta es mi realidad; con uñas pintadas de un  color nuevo para mí, pies y manos, el pelo alaciado, y el alma contenta, desnuda, cómoda, en paz, extrañamente en paz en este infierno, pero me siento amada, deseada, mimada…

Aquí hay algo…lo presiento. También hay tarántulas dentro de la puertita al lado de donde duermo cuando estoy aquí.

Una bruma cotidiana con garúa afuera, el mar y mis ojos, recordar, pensar, revivir, respirar, ser libre y poder decir que si y que no…lo escucho subir las escaleras corriendo, casi entra, ya van tres  veces que se  viste y se va y regresa, lo observo mientras fumo y lo analizo.

Queso Brie, espárragos,  vino tinto  frío, chocolotes amargos, todo…me siento en casa.

    Estaba segura que esta sensación la sentiría pero no sabía en donde.

Tengo a Marilyn, tengo mi perfume Happy, tengo mi cuerpo abierto a vivir, esta sensación inyecta mi sangre que hace fuerte a mi corazón.

Canción cubana ahora…”La  bemba coloraá”,  Celia Cruz su biografía y su voz…Son tan cubanos aquí…

Y viene Celia, papá está… Pero también está en Lima, Lima, me siento en una película de los  60´s.

  Necesitaba un hombre selvático, culto, loco, tierno, osado. Dominante, suavemente dominante.

Pastillas para no soñar, cigarros, excesos,  gotas para la naríz, mi cuaderno para dibujar instantes, libros, sobrecama de hotel de paso ( creo) y la idea de poner un espejo en el techo como antro…que dure lo que dure, al  fin….está el mundo entero.

 No podría estar mejor, duerme a mi lado y que me perdonen todos los muertos de mi felicidad…no me atrevo a cambiar de estación, no se vaya a cambiar la realidad.

Alicia Alvarez

18 de marzo 2011 en Miraflores,Lima, Perú

Published in: on 26 mayo 2011 at 2:20 pm  Dejar un comentario  

Tú y tu silencio

Tú y tu silencio

Mas de 40 días…

Tú y el vino

Tú y la copa de los dos

Tú y mi deseo

Tú y mi cuerpo

Tú y el abrazo

Tú y la cocina

Tú y tu mano

Tú y tu  voz

Tú y mi sonrisa

Tú y mi libertad

Tú y mi llanto

Tú y el atardecer

Tú y los palacios blancos

Tú y tu perro

Tú y tu vida

Tú y mi vida

Tú y tus detalles

Tú y tus Rolling Stones

Tú y tu nombre innombrable

Tú y yo

Tú y sin mí

Tú y mi mente en tí

Tú y mis sentidos

Tú y tus extremos

Tú y mis besos

Tú y tus besos

Tú y tus piernas entre las mías

Tú y tu mano en mi seno al dormir

Tú y tu extraña paz

Tú y tú no estás….

Alicia Alvarez

23 de mayo 2011

Published in: on 24 mayo 2011 at 10:39 pm  Dejar un comentario  

El clan

La despampanante rubia totalmente empastillada —o enamorada—, tomó uno de los chocolates y en su último suspiro dijo: «John, por qué».

Alica Álvarez ©

Published in: on 7 junio 2010 at 10:53 pm  Comments (2)  

Ánimas que no amanezca

Llevaba más de 15 minutos mirando la flama de la veladora, como queriendo moverla con el mismo vaivén y al compás sus pensamientos. No era psíquico, no era vidente pero quería algo mágico; ver en la llama, saber si las ánimas le contestaban con un movimiento diferente —o indiferente— o con alguna elevación.

El grito de una mujer lo distrajo. Su vecina de abajo… Cada  vez que metía un tipo nuevo a su casa y seguro se lo tiraba , gemía y gritaba como gata en celo y  él pintaba, sumando, una rayita más en su lista de orgasmos —fingidos o no, a quién le importa—, pero  a él le gustaba rayar ese muro al que llamaba “los lamentos placenteros de Tula”.

Se tiró a la cama imaginando la escena: ella, desnuda encima de un tipo gordo y asqueroso y gritando…

El hablaba en voz alta «esa Tula, como le gusta el escándalo».

Los vecinos se quejaban pero a él, sinceramente, le parecía un ritual, el pan nuestro —suyo, de ellos—de cada día. Además, el muro se veía hasta bonito con las rayitas de colores: dependiendo de la intensidad del grito variaba el color. Parecía un cuadro abstracto o cualquier dibujo pintarrajeado por un niño; o sea, un cuadro abstracto,  inútil como el de un preso que descuenta los días para su abstracta, estúpida e inútil libertad.

El pabilo de la veladora se consumía como la esperanza de tener una señal. Encendía una tras otra para que no le faltara luz en el supuesto camino  que une a los vivos y los muertos a través, gracias, mediante a esa luz al final del túnel. Mamá murió ayer ( si, murió la gaviota) y a lo mejor todo esto no son más que mitos; pero, mamá murió ayer.

No le parecía ningún sacrilegio escuchar a Tula mientras pensaba en su santa madre, eran mujeres al fin, ¿no?

Tula gemía, fingía o disfrutaba, mientras él se terminaba el último cigarrillo de marihuana que pudo conseguir con el dinero que le dejó su penúltimo sueldo del bar de la esquina, donde nadie le dibujó un corazón en la espalda.

Ya no le hacía el mismo efecto, sólo se relajaba.  Aburrido de Tula, puso un CD de Sabina: «Hotel dulce Hotel, hogar, triste hogar». Era su preferido. Recordaba perfecto la vez que llevo a su amante a la playa, siguió las instrucciones de la canción, le regalo un liguero y no le quedó. Ella tenía las  piernas tan largas y tan llenas que se limitaron a su desnudez.  Se sentaron en la terraza: Sabina de fondo y el mar en primer plano, fumando hash, tocándose las manos, jugando a sentirse con los ojos cerrados, aprendiendo a dejarse llevar por sensación de la droga o de la noche.

Pero el tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos y Tula se quedó callada y el CD se repetía.

En la mañana, mientras Tula apagaba el furor nocturno mordiendo un chile habanero para acompañar su desayuno en el bar de la esquina, los parroquianos comentaban la suerte su vecino: «dicen que murió quemado, pero yo creo que la casa se le cogió candela de tanta esperanza».

Alicia Álvarez ©

Published in: on 7 junio 2010 at 10:44 pm  Dejar un comentario  

Sin Rosario, sin pena, ni Gloria

«¿Hará frio  más tarde?», le pregunté a Gloria cuando salía de mi recámara. Escogí un abrigo de ante y peluche en las solapas y le volví a preguntar: «¿No es too much que me ponga esto?». «Cómo crees», me dijo. Me sentía sobrevestida.

Salimos de la casa y tomamos un taxi. Llevaba más dinero del normal porque tenía que ver a unos judiciales y darles una lana para que me arreglaran un asuntito pendiente. Nos metimos a Liverpool, compramos unos chocolates y metimos en una  bolsa de esas grandes de la  tienda la comida que nos sobró de los Bisquets de Obregón..

Me sentía rara. Salimos a la calle. Pleno insurgentes. Hicimos la parada. Un carro derrapó ante nosotras rechinando llantas. Siempre me fijo si los taxistas traen un rosario colgado en el espejo: este no lo tenía. «Nos espera un aventurón», le dije a Gloria cuando nos subimos.

El chofer (jamás olvidaré su cara) nos dijo que mejor se iba por el eje 5 porque el tráfico estaba bien grueso. Estábamos mandando mensajes por el cel y ni cuenta nos dimos que se había metido por una calle medio desierta. Un frenazo brusco, se echa en reversa y se suben dos chavos, uno adelante, otro atrás, con nosotras: «Cierren los ojos, hijas de la chingada, o las matamos o las violamos o…. Vacíen las pinches bolsas»

Nos quitaron todo lo que llevábamos encima. Salvé el reloj porque tenía la mano entre mi cadera y la de mi amiga. Sacaron las tarjetas de débito, me pidieron las claves y otra vez la amenaza de matarnos o violarnos o…Mi amiga chillando como un niño el primer día en el kinder. Teníamos como media hora de cajero en cajero. Nos preguntaron que si éramos extranjeras (¿por el abrigo?). Yo estaba tranquila: así  reacciono en las situaciones límites. Abrí un momento los ojos y me dieron un manotazo en la cara. Pensé en mi nariz operada y volví a cerrar los ojos. Gloria les dijo que no me pegaran, que estaba enferma (siempre le dice eso a la  gente de mí). Me preguntaron el nombre de mi enfermedad: «Síncope Neurocardiogénico».  Creo que les pareció peligroso porque nos dijeron que ya nos iban a dejar ir. Nos invitaron amablemente a bajar, con los ojos cerrados y, al  final, me quitaron el abrigo. Yo sigo pensando que fue el culpable, o los pelos de la solapa o…. Hasta el rosario me quitaron.

Antes de cerrar la puerta, Gloria me mira y le digo que sí sin abrir la boca. Sacamos nuestras armas y acabamos con los  tipos….

—¿Y el abrigo? ¿Te lo vas a dejar? dijo ella.

—Ahí te lo encargo, no pensaba usarlo en tu funeral…( jamás le perdonaré lo del too much)

Nunca he sabido quitar las manchas de sangre en el ante y a ella siempre le gustó.

San Jerónimo, México, D.F.  mayo 2008.

Alicia Álvarez ©

Published in: on 7 junio 2010 at 10:34 pm  Comentarios desactivados en Sin Rosario, sin pena, ni Gloria  

Las Musamorosas

Las musas fuman marihuana, toman absenta, se inyectan morfina, se bañan en leche de cabra, se perfuman los instintos, se vuelven locas con nada;  las musas son las notas de la música, la palabra precisa en tu boca, el sabor perfecto de la comida, el efecto reacio del alcohol —a veces.  Son pólvora para encender, la arena movediza donde me paro cada mañana, los silencios, largos, los suspiros, a medias, los cigarros, sin prender, las luces, sin brillo; las musas, a veces, se van y regresan, sin previo aviso; son la visita inesperada que llena de letras un espacio,  en blanco. Las musas, las pálidas musas, imágenes de cosas que no hemos vivido.

Las musas no duermen, andan al acecho, esperando el absurdo momento en que alguien las invoque; son mito, son verdad para quien las recibe en su alma; son esos rayos que provocan incendios y nos hacen ver la luminosidad de otra manera. Las musas —las adoradas musas— son esas volubles gotas de agua que caen en la espera de la sequía, esas que se van de vacaciones y no nos traen nada de vuelta; las musas, la envidia del tedio y del desconsuelo, las lucecitas que se ven entre los árboles en las noches de luna llena, entrañables locas que extrañamos cada vez que cometemos el crimen perfecto.
San Jerónimo, méxico,D.F.27 de may del 2010

Alicia Álvarez ©

Published in: on 22 marzo 2010 at 12:28 am  Comments (4)  

Premonición

Ganas de mar

Ganas de amar

Perderme en el enorme Atlántico de tus brazos.

Y en tu abrazo ahogarme en el deseo de mar.

Piérdeme en lo profundo de tu sangre,

Recupérame en el fluir de tu agitada pulsación de signos.

Simbolízame en el azul del agua con sal, en el oceano.

Que tus lágrimas y suspiros eternicen la  fina línea del límite de mi razón.

No hay razones corazón, solo sensaciones…

Mi corazón  grita y mente ahoga el callado grito de nadie

¿Escuchas algo?

¿Cómo oyes mis silencios?

¿A que te sabe mi risa?

¿Cómo recorren tus ojos mi cuerpo?

¿Dónde está el tempo?

¿En el mar?

Alicia Alvarez

Published in: on 2 enero 2010 at 12:32 am  Comments (2)